Cómo hablar

Si usted sospecha que un amigo o familiar esté luchando con depresión, ansiedad u otro trastorno mental, lo mejor que puede hacer es hablar. Enfrentar una enfermedad mental puede ser algo solitario, aislante y atemorizante, así que infórmeles que no están solos. Tranquilícelos diciéndoles que su situación no es inusual; de hecho, una de cada cuatro residentes adultos de San Diego sufre de problemas de salud mental, y el tratamiento está disponible fácilmente.

Una vez que haya abierto la puerta para hablar sobre una enfermedad mental, escuche y haga preguntas. Escuche lo que la persona está compartiendo con usted. Haga preguntas para dejarles saber que los está escuchando y que respeta lo que están padeciendo; ellos mismos quizás no comprenden lo que les está pasando. Por encima de todo, no vaya a menospreciar sus síntomas ni espere que se salgan solos de su condición fácilmente. Los trastornos mentales son condiciones médicas, y son tan importantes atender como las condiciones de las salud física. Use los recursos disponibles aquí para leer acerca de la enfermedad en particular que podrían estar enfrentando.

Anime a su amigo o ser querido a buscar tratamiento profesional, y a encontrar los recursos adecuados juntos con usted. Ofrézcase a hacer una cita con un médico o consejero y a acompañarlos. A menudo es muy útil tener un amigo de confianza o un familiar que vaya con ellos para hacer preguntas, tomar apuntes, y simplemente brindar apoyo. No subestime la importancia de su apoyo, su tiempo y su ayuda. Usted puede ser una pieza vital de la recuperación de sus seres queridos.

A veces es difícil saber si nuestros comentarios bien intencionados pueden herir más que ayudar. A continuación, sugerencias de Depression and Bipolar Support Alliance (Alianza de Apoyo para Depresión y Bipolaridad) para platicar con alguien que muestra síntomas de desorden mental. Sugiere y ayuda en tus propias palabras y recuerda que lo más importante es que tu amigo o familiar sienta tu apoyo.

 

QUE AYUDA QUE EVITAR
Entiendo que tienes un desorden que causa estos pensamientos y sentimientos. Todo está en tu cabeza.
Posiblemente no entienda exactamente lo que sientes, pero me preocupa y quiero ayudarte. A todos nos pasa esto de vez en cuando.
Tú eres importante para mí. Tu vida es importante para mí. Tienes tanto por que vivir. ¿Por qué quieres morir?
¿Dime que puedo hacer para ayudarte? ¿Qué quieres que haga? Nada puedo hacer en cuanto a tu situación.
Tal vez en este momento no lo creas, pero como te sientes va a cambiar. Ya cambia tu actitud. Ve el lado positivo.
No estás solo. Yo estoy aquí contigo. Todo estará bien. No te preocupes.
Platica conmigo. Te escucho. Mi consejo es…
Yo estoy contigo. Juntos saldremos de esto. ¿Qué te pasa? ¿No deberías ya estar mejor?